Mis aventuras alrededor del té es un libro que, como suele ser usual en este terreno literario, cruza las fronteras de la autobiografía, el relato de viaje y el ensayo. La autora, Henrietta Lovell, cuenta el inicio de una empresa, que además de ser un negocio, la ha llevado a viajar por los cinco continentes. Lo anoto en este blog, entre otras cosas, porque trae un mapa inicial que demuestra su poder viático. San Francisco, Nueva Orleans, Nueva York, Londres, Tarragona, Oslo o Hong Kong, son algunos de los puntos de un viaje, que Lovell une con otros; las plantaciones de Claunwilliam, y Satenwa en África, Colombo y Amba en India, Teme, Jun Chiyabari y Xiamen en China. El contrapunto es la hora del té, que puede tener lugar en cualquier momento personal, cuyo consumo es un símbolo del hogar y que apunta a cuidado, a la interioridad y al placer sensorial. Para Lovell es una llamada a sus propias memorias. Y la otra nota (la de las plantaciones) es la exploración que busca las hojas del ...
Hace tres años publiqué una entrada sobre un libro de Cees Nooteboom, quien falleció a inicios de este febrero, a los 93 años de edad. Aunque fue un ciudadano del mundo, vivió a caballo entre Amsterdam y Sant Lluís (Menorca). Sus obras, sobre todo las viajeras, destilan precisión, curiosidad y un constante sentido del humor. Alguna vez fue considerado para el Premio Nobel de literatura, lo que indica su fama literaria, aunque la brújula del Nobel es curiosa. Lo cierto es que si no fue un escritor total, como se decía de Quevedo, casi lo era. Se atrevió con la poesía (que consideraba la clave de su escritura en prosa), con las novelas, con una obra teatral y especialmente, con la literatura de viaje. Aquí cuelgo algunos estractos de su Lluvia roja : «Ésas son las típicas circunstancias en las que la gente decide emprender un viaje con la idea de "dejarlo todo atrás", una huida que carece de sentido, por supuesto. Uno no deja nada atrás, se lo lleva todo consigo. Le pongas el n...