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Júpiter en una motocicleta

De entre los medios de locomoción contemporáneos que tienen una mayor conexión con los viajes antiguos, la moto lleva ventaja. Aunque esta sea lenta, como en el caso de la vieja Honda Econo Power de Pablo Imhoff, quien ya ha recorrido toda la Argentina en otra moto clásica, y ahora está inmerso en el Proyecto Alaska que lo lleva desde Ushuaia hasta la región más septentrional de Norteamérica. O los viajes de Miquel Silvestre, quien ha explorado los cinco continentes siguiendo la traza de viajeros españoles como Ruy Gonzáles de Clavijo o Pedró Páez. Los trayectos en moto son similares a los viajes a lomos de cuadrúpedos pero dependientes de la técnica. Es una simbiósis fascinante. Algunos van más lento, otros más despacio. Los ritmos del viaje son importantes, y en algunos casos se establecen recursos como el monólogo, o el diálogo consigo mismo, que usa otro motorista insigne, Charlie Sinewan.

Uno de los primeros viajes alrededor del mundo en motocicleta está relatado en el libro Jupiter´s Travel escrito por el periodista británico Ted Simon y publicado en 1979. El motociclista recorrió más de ciento veinticincomil kilómetros en su Triumph que se inician en Inglaterra, atraviesa Europa, África, América, Oceanía y parte de Asia. Es la biblia de cualquier motero que se adentra en estas experiencias. Una guía para los videoblogers actuales; Simon muestra en una primera fotografía todo el equipaje que llevaba en su moto con el afán de "prepararse para lo desconocido". Para los viajeros en moto el equipaje es un capítulo aparte. ¿Mucho o poco?, si es mucho ¿limita el viaje por carreteras de grava o por caminos enlodados?

El viaje empieza en Londres en 1973 y pasa por Francia e Italia con dirección a Sicilia. Aquí es una remembranza del Grand Tour, y alcanza varios países africanos. El año siguiente, 1974, el autor visitará Kenia, Tanzania, Zambia. Bostwana, Rodesia, Mozambique, Sudáfrica y llegará también Brasil, Argentina y Chile. En 1975 seguirá su periplo americano por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y saltará a Fiji, Nueva Zelanda y Australia. En 1976 será Singapur, Malasia, Tailandia, India, Sri Lanka y Nepal. Y el año siguiente Pakistán, Afganistán, Irán, Turquía, Grecia, Yugoslavia, Austria, Alemania, Suiza, Francia e Inglaterra.

Hay que anotar que en la década del 70 habían alguna dificultades que hoy no tienen los viajeros en moto. Por ejemplo antes era necesario llevar más dinero en el bolsillo. O el gran asunto de las comuniciaciones y los mapas. Lo que los youtubers cuentan hoy en sus canales, está descrito aquí, con lujo de detalles, acompañado de algunas fotos. En su libro Simon ha intentado condensar lo vivido y observado en tantas partes del globo. Quizás con el encanto de la escritura, que de alguna manera también es un registro que pudiera perderse en estos recorridos. 

El inicio de la obra de Ted Simon habla sobre las paradojas de su proyecto:

«La idea de viajar alrededor del mundo vino a mí un día de marzo de ese año, como del cielo. No llegó como un pensamiento vago o un deseo sino como una convicción sólida. Ese momento me empujó a saber que debía realizarlo y a preguntarme cómo lo haría. Sobre el porqué pensé inmediatamente en una motocicleta, no sabría decirlo. No tenía una, ni una licencia para manejarla, aunque era evidente desde el principio que esa seria mi manera de viajar y que tendría que resolver los problemas que esto implicara»

Y al final de su libro quizás hay un conocimiento distinto de todo lo que le ha sucedido, y por supuesto de su vínculo con el medio de transporte escogido:

«La Triumph 500-cc modelo T100-P, conocida como XRW 964M está en el Alfred Herbert Museum en Conventry, y permanece sin lavar desde Estambul. Algún día, pronto, planeo ir a verla.

Mientras tanto sueño mucho. A menudo sueño en conducirla sobre el firme suelo rojo de una gran selva, bajo un enorme dosel arbóreo que trasluce el verde, extendiéndose más y más. Un bosque encantado, quizás, donde los hombres pueden jugar algunas veces a ser dioses.»






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