Mis aventuras alrededor del té es un libro que, como suele ser usual en este terreno literario, cruza las fronteras de la autobiografía, el relato de viaje y el ensayo. La autora, Henrietta Lovell, cuenta el inicio de una empresa, que además de ser un negocio, la ha llevado a viajar por los cinco continentes. Lo anoto en este blog, entre otras cosas, porque trae un mapa inicial que demuestra su poder viático. San Francisco, Nueva Orleans, Nueva York, Londres, Tarragona, Oslo o Hong Kong, son algunos de los puntos de un viaje, que Lovell une con otros; las plantaciones de Claunwilliam, y Satenwa en África, Colombo y Amba en India, Teme, Jun Chiyabari y Xiamen en China.
El contrapunto es la hora del té, que puede tener lugar en cualquier momento personal, cuyo consumo es un símbolo del hogar y que apunta a cuidado, a la interioridad y al placer sensorial. Para Lovell es una llamada a sus propias memorias. Y la otra nota (la de las plantaciones) es la exploración que busca las hojas del té por el mundo, en una aventura llena de emociones, y que luego volverá hacia el punto de la infusión en el momento del descanso o de convivencia. El origen se extiende como las ramas de la Camelia sinensis, el arbusto desde donde procede la hoja que, infusionada, produce tantos sabores y aromas. La autora nos muestra, además de los lugares, las formas de preparación de los diversos tipos de té. Desde la White Silver Tip al English Breakfast (el té negro). Al final de cada capítulo la autora, nos regala unas recomendaciones para preparar una infusión del tipo de hoja del que ha escrito.
Lovell va buscando una enseñanza que no encuentra de manera directa, aunque poco a poco, la experiencia y los encuentros son la escuela desde donde intuye que podrá aprender algo. Como cuando describe las plantaciones en Taitung (Taiwan):
"Las pequeñas parcelas de tierra estaban vinculadas no sólo por las cosechas superpuestas, sino también por las labores y la mano de obra. Un mes un agricultor podía estar cortando piñas y al siguiente cosechando y elaborando té. Era más un gloriosoe intrincado concierto de free jazz que una orquesta sinfónica tocando partituras al pie de la letra."
Henrietta Lovell también hace añadidos sobre los aditamentos al té. Como la bergamota calabresa, un cítrico amargo que va muy bien con el Earl Grey.
"La bergamota es originaria de las antiguas huertas de cítricos alrededor de Regio de Calabria, justo en la punta de la bota al sur de Italia. Cuando visito la región, suelo estar en buena compañía: casas de perfumes como Chanel y Guerlain siguen comprando la auténtica esencia. Aunque no todas son tan buenas compañías: esa parte de Italia es muy cerrada y perviven costumbres ancestrales, entre otras la influencia dominante de la mafia local, la 'Ndrangheta. Quiero seguir comprando buena bergamota calabresa, así que lo dejaré aquí. Me encantaría contar mis aventuras por la región, hablar de la gente que he conocido y las cosas que he visto. Pero no lo haré. Puede que sea ilusa, pero no estúpida."
Y por último un párrafo que detalla aquello del encuentro con los paisajes y las personas, bien sintetizando por la autora y también fundadora de Rare Tea.
"No siempre tengo que ir tan lejos para dar con hallazgos extraordinarios. Hay un antiguo jardín botánico no muy lejos de Truro, en Cornualles, Inglaterra, donde cultivan excelentes hierbas medicinales. También tienen una pequeña producción de té. La finca se llama Tregothnan y pertenece a la misma familia desde 1334. Al frente está Jonathon Jones, un hombre con una mente tan caótica e intrincada como la mía. Cuando hablamos, no podemos detenernos en un tema más de unos segundos sin irnos por tangentes y elucubraciones. Siento como si fuésemos abejas zumbando laboriosamente por un jardín. A veces nos posamos un instante en la misma flor."
Lo interesante en este libro es que poco a poco, en cada párrafo, Lovell apunta detalles sobre su propia vida. Son elementos autobiográficos que la autora va comentando de manera discreta como una manera de exposición saludable, porque esos viajes, esos proyectos, son parte de su intimidad y así anuda estos asuntos al relato confiando en el lector, lo que hace aún más valiosas sus páginas.
