Una habitación con vistas (1908) cuenta la maduración de Lucy Honeychurch. Su viaje a Italia, específicamente a Florencia es una historia de cuestionamiento personal y social. Lo que es capaz de hacer Lucy en este relato, sólo será posible gracias al viaje. Conocer a George y olvidar a Cecil, igualarse a otras clases sociales hubiera sido una tarea imposible para una joven británica de una "buena familia". Porque esas obligaciones son instauraciones cuya aparente sensatez compite con un sinsentido, y no tienen restricciones temporales o culturales. Los itinerarios sentimentales de Lucy y Charlotte son parte de un proceso interior complejo en donde la cartografía juega un papel crucial. Porque Florencia no es Tubnbridgre Wells, su clima también es diverso, su historia, sus calles, su arquitectura. La Pensión Bertolini es un vehículo en donde los Emerson impresionarán a las primas en el entorno del Arno. Allí empieza esa transformación de Lucy que Forster describe con una sutil...
Blog sobre literatura de viajes de Ángel Pérez-Martínez